Haciendo lo de Vido?
Julio de Vido está a cargo de la planificación federal. ¿Planificación en qué sentido?
Que el último apague la luz.
Julio de Vido está a cargo de la planificación federal. ¿Planificación en qué sentido?
Que el último apague la luz.
A pedido de A. B.
Rodolfo:
Te escribo a pedido de Aníbal, porque la verdad que yo jamás me hubiese animado.
Además de que no me conocés, me causa mucha vergüenza que un hombre de letras lea esta carta y vea como maltrato nuestro idioma. Solamente sigo adelante porque creo que vas a entender y valorar como importante lo que intento decirte más que como lo expreso.
Junto a estas líneas te envío algo que pinté, también a pedido de Aníbal. La verdad es que prefiero expresarme a través de imágenes.
No sé si lo conocés bien a Aníbal. El es un amigo al que quiero mucho. Un cacho de mi vida.
Fuimos compañeros de Bellas Artes pero él saltó al trampolín, a ese vacío que es ser artista.
Hace mucho, cuando todavía estudiábamos juntos, se le ocurrió que hiciéramos una exposición en Concordia.
Ya la idea lo pinta de cuerpo entero.
No tirar la onda a Buenos Aires, ni siquiera a un lugar con chapa acá en Córdoba. No, en Concordia. Porque vivió allá. Porque le gusta. Porque la quiere.
El hacía sus cosas así, sin bajarles los decibeles, casi con rebeldía. Una rebeldía (o pilas) que a muchos se nos agotó pero que en él continúa. La misma que le llevaba, en aquella época, a pintarse en su camisa caqui un perro estrella, ejemplar que campeaba en sus obras y que él lucía orgulloso como una condecoración.
La misma que le da fuerza para continuar haciendo su obra a pesar de todo y de todos.
Este es el amigo que insistió para que te escribiera, aún sin conocerte.
No encabecé esta carta con la habitual fórmula de querido porque pienso que la palabra dentro de una frase hecha se vacía de contenido. Hasta frase hecha ya lo perdió.
Espero que tampoco te moleste que te tutee, más tratándose de un mocoso como yo.
Hay una razón, al igual que comience mi carta llamándote simplemente Rodolfo y luego te cuento cuál es.
Cuando vos ya eras un hombre yo recién nacía. No conozco bien como fue tu infancia y tu juventud, pero creo que habrás tenido épocas en las que había espacios para hablar, para escribir y para pensar. Espacios que ya sabemos como se fueron eliminando.
A los de mi edad las cartas nos las barajaron de otra manera.
Aquí hago un paréntesis, quiero que me interpretes bien.
Mi deseo es compartir con vos algunas vivencias, no soy tan necio de creer que te puedo contar nada que vos no conozcas ya, sino decirte como se vivieron algunas cosas desde acá, desde los ojos de un chico y desde este pedacito de Argentina que se llama Córdoba, más precisamente en las siete cuadras que me separaban de la escuela, en las que me movía y eran mi mundo.
Te decía que a nosotros nos las barajaron de otra manera. Muchas cosas siempre fueron algo raro y malo de las que no se hablaba.
Recuerdo que veía por televisión como subían los milicos.
Yo, un chico que desde su ignorancia esperaba que las cosas mejoraran, pregunté:
¿ahora vamos a estar mejor?
Mis dos viejos, que miraban la transmisión conmigo, se dieron vuelta al mismo tiempo y me dijeron que estaba loco, mientras me observaban como a un bicho raro.
Seguramente les salió del alma, porque no podías tomar en serio lo que pudiese opinar a los once años. Cerré la boca.
Miraba, veía.
Veía, y escuchaba, que los actores que le gustaban a mi vieja dejaban de salir en la tele.
Lautaro Murúa, Carlos Carella, Federico Lupi, Norma Aleandro, Marilina Ross, todos los de Cosa juzgada, Luis Brandoni y muchos más que ya no me acuerdo.
Otras cosas parecían un mito, o un logotipo.
Perón era más un perfil pintado con una plantilla con aerosol que una persona.
Todas las paredes estaban llenas de siglas que no sabía de que eran: Montos, ERP, FARC, FARP, FAL. ¿El fal no era un fusil?
No entendía nada, nadie sabia bien y, por supuesto, nadie explicaba nada.
Cuando caían los milicos al barrio a hacer las operaciones rastrillo todos los chicos espiábamos las armas. Juntábamos casquillos del tiroteo de la vuelta, en una casa prácticamente demolida por los disparos y contábamos como bajó el helicóptero en la canchita.
Para que veas el grado de boludez (con perdón) que tenía, la primera vez que mi hermano puso una grabación de Silvio Rodríguez pensé, que lindo, que vozarrón tiene esa mina. Si, creía que era una mujer.
Confundía el Che Guevara y Nacha Guevara, no sabía si eran la misma persona o si tenían algo que ver.
Desgraciadamente lo que SI tenía en claro es que ambos eran mala palabra.
Y a propósito del Che, igual que Perón, siempre fue una pintada. Ceño fruncido, boina con estrella mirando un poco por encima mío.
Pero vos no.
Será porque escuché de vos un poco más grande.
Será porque me enteré de lo que hiciste antes de ver una foto tuya.
Nunca fuiste un logo, una imagen. Fuiste una actitud.
Luego fui creciendo.
Nacieron mis hijos: Matías, Talía e Ignacio.
Pensaba decirles siempre la verdad.
Nunca mentirles.
Pero para no mentirles nunca, tendría que saber siempre cuál es la verdad y ahí se me ataron las ramas.
Me enfrenté con la dimensión de los absolutos. Nunca. Siempre.
Sólo puedo ofrecerles mis intenciones, las mejores. Esas que dicen empiedran el camino del infierno.
Eso es mentira. Las buenas intenciones no son dañinas.
Si la torpeza daña, la buena intención redime. Ojo, no digo la excusa, la justificación, me refiero a la intención real.
Ahora, ya más grande y con hijos, pienso en qué soy.
¿Soy adulto? ¿Soy padre? ¿Soy diseñador gráfico?
Pienso en lo que no soy.
No soy un rótulo, no soy una etiqueta.
Tengo hijos pero no soy sólo padre. Laburo dibujando y diseñando pero no soy sólo un diseñador. Me niego a los casilleros.
Puedo ser tierno y cruel.
Puedo ser bueno y una bosta.
Puedo ser valiente. Puedo ser cobarde.
Soy un hombre, soy humano.
Siempre pensé en vos como un hombre, como un ser humano más que como un escritor.
Esa es la razón por que te tuteo. Por qué comencé mi carta llamándote simplemente Rodolfo.
De hombre a hombre.
Para mi, antes de ser escritor fuiste hombre. O después.
O sobre todo.
De hombre a hombre, esta carta termina siendo para mi.
Quiero probar.
Equivocarme.
Ser auténtico.
Quiero ser hombre.
Sobre todo.
Eric.
La solución final.
Eso es! Justo lo que estabamos buscando!
Hasta aquí llegamos.
A ustedes les pagaron? A mi tampoco.
Necesito urgente un representante.
Express Yourself.
Expresiones? Ok.
Rueda de sospechosos.
Me piden un personaje (un lobo). Paso bocetos para la preselección.
Cambia el pelo, no las mañas.
Queremos ver opciones de colores.
Ok.
Roberto, atento a la sopa!
Algo debo tener, porque la Rock & Pop las considera tremendamente homos pero a mi me gustan.
Botón de muestra: me encanta - y me divierte - (Nothing but) flowers de los Talking Heads.
No tomabas mate
la redonda no te interesaba
poco compartías
de la sinrazón
pensabas -
de los tuyos
Daba lo mismo
aquí o allá
Estabas muy muy lejos de casa
y te encontraste
con un aire distinto
tierra como bosta de perro
seca, muerta
Comenzaste a extrañar
la música,
la comida,
los chistes,
los ladrillos,
el mate,
la redonda,
la sinrazón
Cuando tu añoranza
incluyó la basura
te diste cuenta
que no tenías más chance
Los ecos de los estampidos de Atocha resonaron en los Blogs de habla hispana.
No es para menos.
Por afinidad, simpatía o porque tenemos un pariente amigo conocido en Madrid.
Escuchaba en la radio que así como nuestras banderas ahora ondearon a media asta, también en el ataque a Irak tendríamos que haber hecho lo mismo. Puede ser.
¿Que pensarán los que pretendían ver revanchas?
El atentado a la gemelas en respuesta a la beligerancia de algunos norteamericanos.
Por fin les toca.
O quienes, en mi país, tomaban distancia.
Murmuraban que los crímenes de la embajada de Israel y la AMIA eran contra los judíos. El antisemitismo sirve para muchas cosas.
Ah, ¿No eran argentinos? ¿No eran abuelos, madres y niños?
Ni el más delirante podría decir algo habrán hecho como en la dictadura militar.
¿Y ahora? ¿Un ataque contra Madrid?
¿Una población que se manifestó masivamente contra el ataque a Irak?
Claro, pero Aznar...
Dejemos de lado la falacia que existen bandos. Los unos y los otros.
Bush llama a combatir el terror con el espanto y la atrocidad. Y persigue al terrorismo donde no está.
Algunos representantes hicieron un mezquino cálculo para aliarse en esa aventura tan sórdida como atroz.
De Bin Laden mejor ni hablar. Ese monstruo no merece que le hagamos propaganda.
Los fines siempre serán justificados. Recordemos que nosotros, en el llano, quedamos en la línea de fuego.
Rita Hayworth, Ernest Hemingway, Antoine Saint Exupèry y Juan Manuel Fangio.
Cualquier semejanza con las personalidades actuales es pura coincidencia.
Justo ahora que vamos a poner la industria en marcha, no tenemos gas ni electricidad.
Brasero y velas, ministro, que el invierno se aproxima y nos cae la noche!
Si en vez de Fay Wray, King Kong hubiese elegido a Josephine Baker habría insatisfecho dos necesidades simultáneamente.
Aquí, desde la trinchera, el teniente Lavagna.
De momento, sin novedad en el frente. Ya se aproxima el momento de negociar....
y yo con la munición mojada.
Hola...
¿Con el FMI?
No me corte señora Krueger, no me corte!
Padre, una monedita. Algo pa´ los chicos
(vieron el nuevo look de José Manuel? No? No se pierden de nada).
Ni tres sin cuatro? La saga continúa, mal que nos pese.
Nuevos peligros esperan a nuestro héroe K al final del desfiladero.
Continuará?
Los argentinos estamos de remate.
En los últimos tiempos, en Argentina y en particular en Córdoba, quienes nos dedicamos a la comunicación visual hemos sentido que nuestro ego asciende desde el quinto subsuelo donde se domiciliaba habitualmente. En parte han contribuido la popularidad que gozan las carreras de diseño, el auge de lo visual en nuestra sociedad y, paradójicamente, la crisis.
La crisis que atravesamos, que ha catapultado a una multitud de profesionales de carreras tradicionales detrás del volante de un taxi o del mostrador de un fast food (cuando no a la indigencia), ha generado una especie de tabla rasa por el método violento. En Sleepy Hollow, el que conservaba su cabeza sobre los hombros se transformaba en un tipo alto.
Si antes, cuando te preguntaban a que te dedicabas y respondías diseño gráfico, te gratificaban con una expresión de como se come eso?, ahora por lo menos recibís el beneficio de la duda. Cuando no un brillo especulativo en los ojos calculando cuanto se puede llegar a ganar. Es que la cancha de Paddle ya no da.
Más allá de la descarnada brutalidad de los comentarios del estilo vos si que te ganás la vida fácil, agarrá la pala, agarrá hay una mentalidad que, sin llegar a estos extremos, es prima hermana. Es el sentimiento, porque no podemos hablar de razonamiento, que los frutos de los dones divinos no son trabajo y deben ser disfrutados por todos.
A ver si lo explico mejor. A un músico, peor aún un músico popular, le piden tocate algo sin tomar en cuenta que ese es su trabajo. Con aquellos como nosotros, que hacemos un dibujito y no nos cuesta nada, la actitud es similar.
Otro tema es la avivada, que nunca se descarta. El clásico es la consulta médica en medio de una fiesta. Bienvenidos a la vida real, esto no un chiste en Selecciones del Reader´s Digest.
En otra oportunidad hablaremos de la raza de paracaidistas que tienen instalado el Corel en su PC y por ese sencillo y emotivo acto ya son diseñadores.
Para los que piensan que nos ganamos la guita fácil va la crónica, como botón de muestra, del modesto vía crucis de un proyecto de ilustración para Italia.
A los fines de precisar lo que se pretendía envié este boceto. La respuesta fue que gustó mucho, era exactamente lo que tenían en mente pero la gráfica no condecía con el tipo de música de la banda, Heavy Metal. Pequeño detalle que desconocía (error mío y de nadie más).
Otro cambio es que ahora debería ser completamente "biónico", con una mitad "celestial" y la otra "satanica".